Llega el puente del Belén…
Bueno, pues ya ha llegado el ansiado puente… por fin, después de lo que se ha hecho esperar. Ahora sí que comienza la cuenta atrás para un sinfín de comidas, dulces, gritos de niños y… gastos. Ahora que estoy a tiempo, debería hacer una lista de los gastos con los que contar lo que queda de mes, para que en enero no me tenga que llevar las manos a la cabeza preguntándome dónde he podido perder el dinero que me falta en la cuenta, como otros años. Lo malo es que empiezas a hacer cuentas, y todo cuadra al milímetro…
Lo de hacer la previsión me lo propongo todos lo años, pero no he llegado a llevarlo a la práctica más que parcialmente. Mañana mismo empiezo el planning en la agenda tan mona que llevo en el bolso y que de momento sólo mis hijos han utilizado. Ya de llevarla y colaborar a una escoliosis incipiente, la aprovecharé. Ya os contaré el mes que viene si me pego algún susto o está todo controlado.
Este puente es el que creo que aprovechamos la mayoría de los españolitos para dar el pistoletazo de salida a la Navidad en nuestros hogares. Toca desempolvar cajas de embalaje llenas de adornos y motivos navideños que hemos ido almacenando desde hace ya algunos añitos, montar el abeto de plástico (es mi caso) y montar el belén. Discusión por quién pone la estrella, por quién decide cómo y dónde poner a los Reyes Magos, por apretar la mano del Papá Noel que baila y canta… muy entrañable todo y sobre todo, muy familiar.
La verdad es que montar el “tinglao” me da muchísima menos pereza que quitarlo. En mi casa hay tortas para ayudar a sacar y ponerlo todo, y cuanto más mejor. Pero a la hora de quitarlo… no hay ni un triste voluntario y si de los demás miembros de mi familia dependiese, podríamos estar con todo ello montado de un año a otro, seguro!
En cuanto a los adornos navideños, hay que reconocer que hemos dado una gran paso en la humanidad… ya no nos invaden los espumillones metalizados de todos los colores ni las bolas metalizadas de plastiquete con los que atiborrábamos los pinos, por lo menos era lo que se hacía cuando yo era pequeña. Ahora hay auténticas monadas con las que una puede perder el gusto, la cabeza y todos los ahorros. Menos mal que ahí están nuestros amigos los chinos que ayudan a que la accesibilidad a determinadas cosas se nos facilite, verdad? Me imagino que este comentario no haga mucha gracias al gremio de artesanos, pero por desgracia el copieteo asiático (o nacional) se sufre en todos los sectores, así que en algo nos beneficiará, no?
A ver en qué estado se encuentran mis adornos y qué está en condiciones de poder ser renovado… porque ya tengo fichada alguna cosilla que quedaría chulísima en casa.
Bueno, feliz puente a todo el mundo y los que os vayáis de viaje, cuidadín en la carretera. El lunes nos vemos por aquí de nuevo (si no se nos cae el servidor otra vez, claro…)
Perezosa
P.D: Hoy no hay fotos porque tengo serios problemas con la página… sigo intentándolo. Pido disculpas por todos los últimos acontecimientos tecnológicos.
Etiquetas: adornos, belen, Navidad, puente inmaculada
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